La implantología dental utiliza implantes colocados en el hueso para sustituir las raíces de los dientes perdidos. Sobre ellos podemos fijar una corona, un puente o una prótesis completa, según las necesidades de cada paciente.
Antes de recomendar un implante dental valoramos si los dientes pueden conservarse, la salud de las encías, el hueso disponible, la mordida y los factores médicos que pueden influir en el tratamiento.
La planificación combina la exploración clínica con radiografías, escáner intraoral y TAC 3D cuando resulta necesario. Así podemos estudiar la anatomía y diseñar la posición de los implantes pensando desde el principio en la futura prótesis, la función y la higiene.
Te enseñamos a limpiar alrededor de los implantes y bajo la prótesis con cepillos interdentales, irrigadores u otros medios adecuados para tu boca.
Eliminamos placa y depósitos en zonas de difícil acceso y controlamos la salud de las encías y del hueso que rodea los implantes.
Controles cada 6-12 meses para detectar problemas a tiempo. Comprobamos los tejidos, la mordida, la estabilidad de la prótesis y los posibles signos de inflamación.
No empezamos ningún tratamiento sin que entiendas perfectamente tu situación y las opciones que tienes.
En tu primera valoración gratuita evaluaremos tu caso, te explicaremos las opciones disponibles y resolveremos todas tus dudas sin compromiso.